¿Te obligan a cogerte las vacaciones? ¿No sabes cuál debería ser tu sueldo? ¿Te corresponde indemnización si te despiden? ¿Cuánto dinero? ¿No sabes interpretar tu nómina? ¿Qué es el convenio y para qué sirve? ... Resuelve tus dudas en el Taller de Derecho Laboral Básico de CNT Ávila. Sábado 13 de noviembre, de 12 a 14 horas en el Local de CNT Ávila. Aforo limitado. Cita previa por whatshap en el teléfono 653 86 47 73.
Un
año más, la Confederación Nacional del Trabajo muestra su apoyo y asume
las reivindicaciones del Día Internacional del Orgullo LGTBI+ que
llenarán de nuevo las calles de manifestaciones y protestas en todos los
territorios para reclamar derechos y para defender los que hasta ahora
se han conquistado. Décadas de lucha del colectivo que comenzaron en los
últimos años de la dictadura militar franquista y continúan hoy con la
misma vigencia, frente a nuevas amenazas a la diversidad sexual, sus
derechos, la integridad y la dignidad del colectivo.
La sombra de
los movimientos reaccionarios y ultraconservadores están poniendo en
riesgo los derechos LGTBI+ en paralelo a los derechos de la mujeres:
desde las políticas abiertamente lgtbifóbicas de Bolsonaro en Brasil y
de Putín en Rusia a los últimos movimientos del gobierno húngaro que
acaba de decretar una nueva ley anti-LGTBI+ después que ese parlamento
aprobase una declaración contra el Convenio de Estambul sobre prevención
y lucha contra la violencia machista; o las autodenominadas
“ciudades/zonas libres” de ideología LGTB en distintas regiones de
Polonia. En este mismo país fueron multitudinarias las manifestaciones
promovidas por el movimiento feminista frente a las nuevas restricciones
para ejercer el derecho al aborto.
Las manifestaciones en contra
del derecho al matrimonio igualitario en 2005, el autobús transfóbico de
las plataformas ultracatólicas y ultraderechistas, el intento de
restricción de la Ley del Aborto de Gallardón, los grupos “pro-vida” que
acosan a las mujeres a las puertas de las clínicas, las sentencias
misóginas y machistas como, la del caso manada, o las sentencias que
amparan a agresores lgtbifobicos, el desmantelamiento de servicios
públicos dirigidos a ayudar a las mujeres víctimas de violencia machista
o de los servicios de asesoramiento, denuncia y apoyo para el colectivo
LGTBI+, el llamado pin parental, o las declaraciones institucionales a
favor de “revisar” leyes autonómicas que garantizan derechos… son solo
una secuencia rápida y una advertencia clara de que los derechos siempre
estarán amenazados. Nos enfrentamos a un pulso constante en el que nada
indica que debamos bajar la guardia. Menos aún desmovilizarnos o
fragmentarnos.
La discriminación por razón de identidad de género u
orientación sexual en el ámbito laboral sigue siendo una realidad. Una
realidad que castiga especialmente a las personas trans, que necesitan
de un sindicato feminista y solidario para abordar, trabajar y luchar
para que estas mismas desaparezcan de la esfera laboral y social.
Reivindicamos que la diversidad de la clase obrera, lejos de ser una
trampa, es un hecho histórico, y por ello en CNT encontrarás la fuerza
colectiva de un sindicato para luchar.
NUEVA #GuíaSindical n° 13 Derechos trans en el ámbito laboral Herramientas
y buenas prácticas para que los derechos laborales de personas trans se
respeten y su desarrollo profesional no se vea obstaculizado por
discriminación.
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Es
evidente que la COVID-19 ha marcado el último año para toda la
humanidad. Pero tras la crisis sanitaria se han puesto de manifiesto con
una gravedad sin precedentes los peores males de nuestra sociedad. Las
desigualdades sociales y económicas han aflorado con tal virulencia que
nos han mostrado la peor cara del actual sistema económico en el que
vivimos.
Hemos podido comprobar, pese a la propaganda del
Gobierno, que las medidas sociales para proteger a la clase trabajadora
han sido insuficientes. Desde los primeros momentos del confinamiento el
año pasado, cuando la economía paró, vimos cómo miles de personas
perdían sus trabajos precarios, o simplemente ni siquiera pudieron
acceder a la economía sumergida en la que miles de familias subsisten en
este país. Los servicios sociales de los ayuntamientos, los sindicatos o
muchas otras entidades sociales ya no recibían consultas o llamadas
para solicitar ayudas económicas; la gente pedía comida.
Ante esa
situación se activaron bancos de alimentos, redes vecinales de apoyo,
sindicatos colaborando para abastecer necesidades básicas. Una vez más,
el apoyo mutuo y la solidaridad pusieron soluciones mucho más efectivas
de parte del pueblo.
En los centros de trabajo, por contra, se
evidenció una vez más la avaricia sin fin de los capitalistas. Pese a
las nuevas leyes del Gobierno para aplicar ERTEs que debían salvar los
puestos de trabajo, hemos tenido que combatir los distintos abusos y
fraudes de muchas empresas: plantillas a las que se les exigía trabajar
desde casa pese a estar de ERTE, coacciones y presiones para abandonar
los puestos de trabajo durante los ERTE, cuando no directamente despidos
sin ningún tipo de vergüenza.
Podemos decir que la crisis
sanitaria ha servido para acelerar y empezar ya una crisis económica que
se había de activar en pocos años. Así, grandes empresas y
multinacionales de toda índole han acelerado los despidos masivos
destruyendo empleo y acelerando la desindustrialización de nuestra
economía. Por contra, en otro tipo de industrias se incrementa la
subcontratación, aplicando peores condiciones a la mano de obra, con el
beneplácito de comités de empresa.
Ante esa situación desde CNT
reivindicamos una acción sindical que devuelva la dignidad a la Clase
Trabajadora de este país. Reivindicamos el papel de un sindicalismo que
defienda subidas salariales reales, que mejoren el poder adquisitivo de
la gente, que defienda la igualdad real en las empresas. No queremos
maquillar convenios, queremos que la gente se organice y luche para
conquistar más derechos, más dignidad. Y creemos firmemente que el
sindicalismo de acción directa de quienes integramos CNT representa los
mejores valores de la humanidad, el apoyo mutuo y la solidaridad. ¡Viva
el Primero de Mayo!
Queremos
empezar este comunicado participando del dolor de las miles y miles de
familias que han perdido en esta crisis sanitaria a sus seres queridos.
Este sindicato no es ajeno a las consecuencias de esta pandemia, pues es
la clase trabajadora de la que formamos parte de una manera intrínseca,
la que se bate el cobre en primera línea, convive con los riesgos
derivados de no parar la maquinaria productiva y sufre los recortes y la
privatización de los servicios públicos. En este teatro del bochorno en
el que se ha convertido la política parlamentaria, el anarquismo se
perfila hoy como la opción mas honrada para enfrentar el actual estado
de las cosas. Somos la clase trabajadora quienes estamos pagando todas
las consecuencias políticas, sociales y económicas de una situación que
por supuesto no hemos provocado. Si no acatamos su régimen en 1978
–desvinculando por completo nuestra organización de los pactos de la
transición– menos lo haremos ahora, cuando sus cimientos se tambalean y
cuando su icono de democracia vive fugado bajo la protección de una
dictadura islámica. No formar parte de este circo estatal te concede la
independencia necesaria para señalar las fallas de un sistema económico
que sigue enriqueciendo a una elite mientras degrada el medio ambiente y
niega un futuro para la vida de millones de seres humanos.
Si el año
pasado este sindicato se quiso posicionar para enlazar los puntos en
común (intentando salvar con humildad la inmensa brecha temporal) que
las ideas libertarias tienen con el estallido social que conllevo a la
Revolución Comunera. Este año, creemos más oportuno echar la vista atrás
y recuperar algunas de las luchas a las que hemos dado cabida o hemos
impulsado en nuestro espacio de Villalar esperando que hayan servido
para germinar esa primavera de libertad que esperamos construir entre
todas las almas honestas que anhelan la justicia con mayúsculas.
Nuestro
espacio libertario de Villalar ha procurado ser altavoz tanto de las
ideas de liberación que se aglutinan dentro de nuestra organización,
como de multitud de colectivos que nos son afines. Nos hemos esmerado
también en que opciones que por su naturaleza eran y son silenciadas
sistemáticamente por el poder estatal en todas sus ramificaciones
tuvieran sitio y lugar en nuestra casa para expresar libremente su
mensaje. Exponer que otro mundo es posible, fomentar la afinidad y la
organización entre iguales o dar a conocer otras formas de gestión
basadas en el apoyo mutuo y la solidaridad con las que poder confrontar
el anarquismo a un mundo cada vez más violento, injusto y degradado, ha
sido y será nuestra meta no solo en Villalar, sino en el quehacer diario
de nuestras vidas.
Frente a la degradación ambiental que
genera la producción capitalista dimos voz a colectivos tan cercanos a
nuestras sensibilidades como la plataforma Tierra de Campos Viva, la plataforma en defensa del rio Tajo de Toledo, Salamanca antinuclear o la Coordinadora contra la central nuclear de Garoña de Burgos.
Frente al centralismo económico y la
despoblación que conlleva, sumamos las razones de nuestro mundo rural en
palabras de nuestros compañeros de la CNT de Teruel y en la defensa de la gestión colectiva de los bienes comunales a cargo de la plataforma Stop Expolio.
Frente a la impunidad de los crímenes
del franquismo hemos opuesto nuestra memoria como trabajadores y
trabajadoras presentando nuestro grupo específico de memoria histórica de Valladolid.
Grupo que está trabajando junto con otros colectivos de otras latitudes
–dentro de la CNT– para rescatar y poner en valor nuestra fecunda
historia Confederal del olvido, pudiendo incluso disfrutar hace unos
años de la presencia en Villalar del que fuera referente de la
resistencia antifascista, nuestro inolvidable compañero Félix Padín.
Frente a la imposición de las
corporaciones alimentarias, soberanía y autogestión, impulsada por
grupos de consumo propios o proyectos participativos que rompen las
normas del mercado como Bajo el Asfalto está la Huerta.
Frente a la enseñanza privada o concertada, defensa de la escuela pública a cargo de la plataforma por la escuela laica o dando un paso más apoyando la enseñanza libre que nos mostró en su día el proyecto de la Escuelita.
Frente a la pleitesía y la cobardía del estado español ante un crimen de estado, la firme denuncia del asesinato de José Couso con la presencia de su propio hermano en nuestra carpa.
Frente a la criminalización de la protesta y la represión, compartimos la inocencia de nuestros compañeros Pablo y Jorge desmontando punto por punto el montaje policial sufrido durante la huelga general del 14N en Logroño.
Frente al racismo y los muros
económicos, la experiencia y la situación de los campamentos de
refugiados en Grecia a cargo de personal que estaba en primera línea
realizando labores humanitarias.
Frente a sus reformas laborales, los
accidentes de trabajo y la precariedad, hemos contado con la presencia
de numerosos sectores en lucha bajo las siglas de esta central sindical,
desde la huelga de limpieza de Madrid a
denuncias de cierres patronales o la lucha por las mejoras en los
convenios (como el metal) donde tenemos una fuerte presencia. Frente a
los recortes de libertades y los zulos ilegales del estado, la crítica
del sistema carcelario y la solidaridad con las personas presas.
Frente a la sociedad patriarcal,
nuestro impulso feminista y militante acercado por nuestras bravas
compañeras, participes directas de la organización de dos huelgas
generales.
Con este bagaje, que entendemos es muy positivo, nuestro mejor homenaje a los comuneros y las comuneras de todo tiempo y de todo lugar, es y será continuar la lucha.
La organización de los trabajadores y de las trabajadoras se hace
imprescindible para que las razones del común se habrán paso sobre el
egoísmo y el odio racista encarnado hoy como ayer en la extrema derecha,
ultra o sutil. No es fortuito que mientras los medios de comunicación
nos bombardean con debates ajenos a la clase trabajadora aumenten las
desigualdades sociales o económicas o se conculquen derechos civiles y
laborales. La conciencia de la clase obrera y su organización entre
iguales debe emerger en cada puesto de trabajo, en cada barrio, en cada
pueblo, en todos y cada uno de los actos en los que la bandera roja y
negra ilumina un halo de esperanza en los sueños del conjunto de los
explotados llamando a la resistencia contra cualquier forma de opresión.
A pesar de que no hemos podido hacer una convocatoria a la altura de la
efeméride que tenemos delante a causa del estado de alarma, no les
demos el placer de rendirnos como no se lo dieron aquellos que perdieron
la vida en estos campos de Villalar hace ya 500 años.
Sindicatos de CNT en Castilla y León hemos decidido compartir mediante un folleto nuestra visión sobre la sanidad pública. La precariedad y la privatización
siguen deteriorando el derecho a la salud. Las campañas de aplausos y
los buenos propósitos durante la pandemia se muestran como una cortina de humo, bajo la cual nuestra salud se usa como una mercancía. Queremos llamar a la movilización,
a todos los niveles y en todos los ámbitos afectados por estas
políticas. Como estímulo para ello, hemos elaborado este folleto: “¿Qué sanidad queremos? Anarcosindicalismo sanitario”.
La
CNT ha reclamado desde sus orígenes la sanidad colectiva como un pilar
fundamental para el avance y buen desarrollo de la clase trabajadora y,
por tanto, de la sociedad. La sanidad y el derecho a la salud son logros de la lucha organizada de la clase trabajadora.
Ni queremos ni debemos permitir que desaparezcan. Nunca abandonaremos
el camino de lucha y reivindicación en pro de un modelo sanitario que
beneficie a todas las personas sin distinción.
Nos oponemos a que las instituciones que gestionan la salud y las patronales hagan distingos entre pacientes «rentables» y «no rentables», en vez de procurar mejorar la salud de todas y todos. Aquí el único despilfarro es el de mutuas y sanidad privada, cuyo beneficio depende de precarizar a personas trabajadoras y usuarias. Mientras la sanidad pública se hunde por causa de los recortes, las empresas de la sanidad multiplican su publicidad, traficando con la inquietud de personas clavadas en listas de espera.
La
sanidad es el sistema que ayuda a conservar la salud, por lo que ha de
tener un doble carácter: sanar a quien enferme, pero también prevenir la
enfermedad. No debe servir sólo para extender recetas con que paliar
síntomas y alimentar a las multinacionales farmacéuticas; ha de incidir en las causas sociales de las enfermedades y los malestares.
Además,
ha de acompañas la paulatina pérdida de salud en el último tramo de la
vida, ha de mejorar la calidad de vida de los pacientes crónicos
—rehabilitación y seguimiento—, ha de evitar el sufrimiento y ha de garantizar la muerte digna.
En la redacción de este folleto hemos participado trabajadores de la sanidad, en el sentido amplio y lógico del término. Las personas trabajadoras del sector de la salud no son sólo las que cuentan como personal sanitario,
tal y como nos quieren mostrar desde un enfoque corporativista que sólo
contribuye a dividir a la clase trabajadora y a empeorar la asistencia
sanitaria. Son trabajadores del sector de la salud todas las personas
que hacen tareas necesarias para el correcto funcionamiento de los
centros de salud y hospitalarios.
Al
escribirlo respondemos a nuestras realidades locales y a la gestión que
se nos impone a nivel autonómico, pero tenemos claro que muchos
de los problemas que afrontamos –precariedad, privatización,
discriminación- tienen causas de política general y estructurales.
Los temas que trata el folleto son:
¿Cómo entendemos la sanidad? ¿Quiénes son las personas trabajadoras del sector de la salud?
Principios
que deben regir la sanidad: Universalidad, Gratuidad, Pública al 100%,
Socializada, Integral, Humanizada, Laboralmente digna, Descentralizada,
Garantista, Laica
Qué
reclamamos para tener la sanidad que deseamos: Todo para la Pública,
Nada para la Privada, Sin influencias externas, Reforzando la Atención
Primaria, Reorganizando el Sistema Hospitalario, Modelo público de
residencias de tercera edad.
Nuestra tabla reivindicativa. Qué pedimos para trabajadoras y trabajadores de la sanidad.
Lo
que tenemos que decir en relación a las residencias de personas
mayores. Ingresar en una residencia debería ser la última opción.
Sanidad y Medio Rural en Castilla y León.
Y… ¿Sobre las Mutuas?
El modelo de CNT para organizarse en el trabajo.
Todos
estos contenidos no sólo los queremos llevar a la calle y a las justas
protestas vecinales por las carencias sanitarias. Pensamos que el modelo
sindical de CNT -sin subvenciones, sin personas que cobran por hacer
sindicalismo, sin corporativismo-, puede hacer mucho por impulsar la
sanidad que necesitamos. En la organización sindical de la
sanidad impera el divide y vencerás entre categorías profesionales, y
les está saliendo bien. Pero juntas somos más fuertes.
Este
año hemos vivido una situación excepcional que nos ha permitido, en
mayor o menor medida, contemplar los estragos de una sociedad cuyas
prioridades están basadas en el capitalismo: el beneficio económico, la
actividad frenética imparable y el consumo desmedido. Hemos contemplado
atónitas como, una vez más, se priorizaba la economía a la vida. Lo cual
supone, como todas sabemos, perder vidas humanas a cambio de salvar la
temporada de verano o la de Navidad. No podemos olvidar que las nefastas
consecuencias por causa de la COVID-19 han recaído especialmente sobre
las mujeres trabajadoras, quienes hemos sido imprescindibles en la lucha
contra la pandemia desde los sectores esenciales (limpieza,
alimentación, sociosanitario, enseñanza, etc.). De nuevo, las mujeres
trabajadoras hemos tenido que lidiar con los problemas de la
conciliación. Esta vez, con una dificultad añadida: el teletrabajo.
Ante
la evidente necesidad de proteger a las personas y de poner en valor
los cuidados, desde la Confederación Nacional del Trabajo, en este 8 de Marzo nosotras reivindicamos el feminismo de clase, sindicalista y combativo, como nuestra mejor defensa. Un
feminismo que transforme la vida desde la raíz y que ahonde en las
claves para la consecución de una sociedad orientada al cuidado de la
vida y a ponerla en el centro. Un feminismo que encuentre en el
sindicato una herramienta eficaz para recuperar nuestras vidas, para
protegerlas y para dignificarlas. Para conciliar vida y trabajo y para disponer de NUESTRO tiempo y priorizar lo importante.
Porque es en el sindicato donde, día a día, conquistamos nuestros derechos y ganamos terreno a la explotación y a la precariedad;
a las horas extras obligadas y no remuneradas, a las jornadas
interminables, a los cambios de horario que nos incapacitan para tener
vida más allá del trabajo, a la discriminación y los abusos, a los
despidos… En definitiva, a la falta de control sobre nuestro sustento y
nuestras vidas.
Es en el sindicalismo combativo, donde recuperamos
lo que es nuestro y trabajamos juntas para doblegar esa carga que
suponen —especialmente a las mujeres— las dobles y triples jornadas con
las que lidiamos a diario: en el trabajo, en la casa, durante la
maternidad… Un sindicalismo desde el que luchamos para que estas cargas
sean realmente repartidas y la responsabilidad sea compartida, para
tener garantías y cuidados cubiertos para toda persona dependiente y
para lograr conciliaciones que no supongan expulsar a las mujeres del
trabajo.
Un sindicalismo útil y eficaz, un espacio de aprendizaje y de revisión,
donde nosotras recordamos a las que nos precedieron y desde donde
luchamos a diario por erradicar la violencia contra las mujeres, creando
redes de apoyo reales que incidan sobre la vida de cada mujer y la
mejoren a través de la defensa de nuestros derechos. Donde involucramos a
todas las personas que conforman el sindicato para construir esa
sociedad más justa que nos sostenga como personas y priorice la vida
ante todo.
Por todo ello, es importante recordar que este 8
de Marzo, al igual que todos los días del año, es en el sindicalismo
combativo, en CNT, el lugar donde podemos luchar desde un feminismo de
clase, continuado y sostenido en el tiempo. Es por ello que
nosotras debemos seguir aprendiendo, militando y siendo ejemplo en
nuestros sindicatos: formando a otras mujeres, animando a más compañeras
a formar parte del cambio, siendo todas partícipes y reconociendo
nuestra capacidad.
Por un feminismo de clase, sindicalista y combativo, y por nosotras en CNT: ¡Viva el 8 de marzo y la lucha de las trabajadoras!
El feminismo ha conseguido introducir la perspectiva de género en el
debate social. Sin embargo, esta perspectiva de género normalmente se ha
traducido en un interés exclusivo por la visibilización de la
experiencia de la mujer. Se argumentaba, acertadamente, que el punto de
vista históricamente neutral ha sido el masculino, y que por justicia,
una historia de la mujer (una herstory), un análisis de la experiencia
femenina y la inclusión de variables ligadas al género eran necesarias
para dar cuenta de esa realidad ignorada y ocultada. No obstante, el hombre seguía sin ser estudiado como producto cultural. Esa
preocupación por la conformación cultural del hombre (hombre, como
mujer, no se nace, sino que se hace) gana fuerza a finales del siglo XX y
esta última decada se postula como uno de los temas pendientes del
feminismo. En la presente charla, Lionel indagará en los elementos
que constituyen la masculinidad como producto histórico y político.
Introducirá los debates en torno a las nuevas masculinidades en las
últimas décadas y planteará los retos que quedan para la izquierda en
general, y los hombres de izquierda en particular, relacionados con la
igualdad y el feminismo.
Estaremos este domingo 21 a las 12 horas.
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El heteropatriarcado domina nuestras vidas. Bajo un parámetro de
pensamiento se conforman nuestros deseos, sentires, afectos y relaciones
interpersonales. Desde que nacemos la socialización que recibimos nos
dirige hacia una única dirección y salirse de ella acarrea resistencias
que nos ponen en el punto de mira, sin embargo es necesario el
cuestionamiento y la puesta en marcha de otras formas de relacionarse.
¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Afecta el amor en la
construcción de la sociedad? ¿Otras formas de amar son posibles? A
través de esta charla indagaremos en estas y otras cuestiones que nos
sitúen en pasado, presente y futuro para no concebir el amor como un
sentimiento tan estrecho.
La charla «Más allá de comprender: diccionario para la lucha feminista»
tendrá lugar el 7 de febrero, domingo, a las 18:00 de la tarde en el
canal de Youtube de CNT. Nuestra compañera de CNT Santander Clara
González Garzón, a través de preguntas que formulará nuestra compañera
Itsaso de CNT Bilbao, irá desenmarañando con mimo, conceptos tan en boga
como patriarcado, interseccionalidad, privilegios o cuidados. ¿Sabemos
de qué hablamos al utilizarlos? ¿Los ponemos realmente en práctica? En
esta sesión online se intentarán definir, ejemplificar y contextualizar
algunos de los conceptos más utilizados en la lucha feminista. Del mismo
modo,se tratará de abordar o sugerir maneras en las que puedan
implementarse en la medida de lo posible en nuestro día a día
anarcosindicalista. El tono de la formación online será distendido y
para todos los públicos, sin lenguaje complejo ni academicista.
Esperamos que pueda servir como punto de partida para comprender y
ubicarse con respecto al resto de los conversatorios y presentaciones
feministas venideras.
En el aniversario del asesinato de las hermanas
Minerva, Patria y Maria Teresa Mirabal, en el 25 de noviembre, en CNT
queremos poner sobre la mesa las múltiples violencias machistas que
sufrimos las mujeres en el ámbito laboral. Llevamos tiempo denunciando
que se nos imponen convenios diferenciados, contratos laborales
intermitentes, jornadas reducidas, despidos por embarazo, trabajo
invisible no remunerado o falta de facilidades para la conciliación,
entre otros. Esto es especialmente grave en empleos totalmente
feminizados y precarizados, como es el trabajo doméstico, donde continúa
sin ratificarse el Convenio 189 de la OIT. Para colmo y por si fuera
poco, llegamos al final de nuestras vidas con pensiones ridículas,
después de pasar toda nuestra existencia trabajando de sol a sol para el
resto, de forma remunerada, o no.
Recordemos, que bajo la punta
del iceberg de las violencias machistas hay situaciones menos evidentes
que nos parecen igual o más graves por resultar invisibles a la
sociedad. Que no se hable del trabajo reproductivo y de las bajas
vergonzosas que nos tiran como si fueran migajas, es demencial. Por no
hablar de las triples jornadas (en la empresa, en casa y en los cuidados
de la familia), mientras se nos anima a salir de nuestros trabajo en
sectores feminizados con una total y absoluta falta de referentes y
representantes. En definitiva, a lo largo de nuestras vidas, (laborales o
no), se va materializando la tan poco reconocida feminización de la
pobreza, e incluso en este ámbito, vivimos situaciones diversas por ser
mujeres atravesadas por diferentes realidades, que forman toda una
madeja de violencias de la que no resulta sencillo desenredarse.
Estas
violencias no son casuales, son una estructura de poder aparentemente
inamovible, atada y bien atada, mediante la cual se nos ubica en una
precariedad perpetua con la que el patriarcado y el capitalismo
pretenden convertirnos en seres subyugados, dependientes, condenados al
ostracismo de estar en un eterno segundo lugar. En muchas ocasiones, nos
vemos expuestas al más repugnante maltrato psicológico, al maltrato
físico e incluso a ser susceptibles de morir asesinadas. ¿Y por qué? Es
sencillo: sólo por el mero hecho de atrevernos a vivir retando las
relaciones de poder impuestas, donde se nos sigue quriendo relegar a ser
el segundo sexo, la otredad, la coletilla, las no hombres: lo que el
patriarcado cree que deben ser las mujeres.
Este amasijo de
violencias machistas planificadas y perpetuadas hasta hoy, en pleno
siglo XXI,tienen lugar, desgraciadamente, en todas las partes del mundo.
Las intensidades varían, desde las más evidentes a las más invisibles,
pasando por las explícitas y las que nos resultan tan sutiles que se
nos hacen imperceptibles. Todas ellas, están violentamente
normalizadas, originadas y amparadas, además de por el patriarcado, por
este sistema capitalista y su brazo ejecutor: el Estado. El Estado, al
que tan poco se responsabiliza, con su pseudofeminismo institucional y
su purple washing, sigue apropiándose de los beneficios y el valor del
trabajo que las mujeres llevamos realizando sin ningún tipo de
remuneración ni reconocimiento. Somos imprescindibles para el
sostenimiento de esta sociedad actual, tal y como la conocemos, y por lo
tanto, no quieren que nos movamos ni un ápice de donde nos han enseñado
a estar.
Este año, 2020, la pandemia no ha hecho más que
visibilizar de la manera más radical posible, la desigualdad y el
agravamiento de las situaciones de peligro a las mujeres más
vulnerabilizadas: las extranjeras, las que no tienen papeles, las trans,
las que carecen de redes de apoyo, las desahuciadas, las prostituidas,
las pensionistas con pensiones ínfimas, o las que viven con sus
agresores bajo el mismo techo, son sólo algunos ejemplos. Pero es
importante recordar que no estamos indefensas, y sobre todo, tengamos
muy en mente que no estamos solas. Organizadas desde abajo y por el
todo, tejiendo alianzas entre nosotras, conseguiremos primero
desenmascarar las violencias machistas que padecemos y después, una por
una, ir combatiéndolas hasta que cesen de una vez por todas, para crear
ese mundo nuevo que realmente llevamos en nuestros corazones.
Por
eso, queremos subrayar con mucho énfasis que cambiar la injusta
situación de excepción eterna en la que vivimos las mujeres, no es sólo
trabajo de las propias mujeres. La transformación social radical,
basada en el apoyo mutuo que anhelamos, no puede pasar por alto que
luchar por nuestros derechos es trabajo de todas, todes y todos.
Tenemos experiencia: en CNT llevamos más de cien años practicando la
solidaridad y el mutualismo. Por eso este 25 de noviembre, en casa, en
el trabajo y en las calles, CNT contra las violencias machistas.
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En 1969 el colectivo LGTBQI+ decidió quejarse de forma espontánea y
manifestar su desacuerdo y enfado contra una de tantas redadas
policiales que tuvieron lugar en el Pub Stonewall Inn. Es importante
recordar que Marsha P. Johnson, mujer trans negra, arrojó el primer
ladrillo en los disturbios de Stonewall y Stormé DeLarverie fué la
primera negra lesbiana en lanzar el primer golpe. Estas mujeres negras
arriesgaron sus vidas para luchar por los derechos LGTBQI+ en una época
en que ni siquiera eran bien recibidas en lo pubs gais de la ciudad,
invitándolas a abandonar dichos pubs entre insultos y agresiones.
Las instituciones, empresas y
algún que otro colectivo se empeñan en celebrar cada año un Orgullo
blanco, clasista, adinerado, dejando a un lado y sin voz a los sectores
más marginales y racializados.
Han pasado 51 años y (…) en un descarado intento de meternos el
capitalismo hasta en la sopa y tratar de obtener beneficio económico
vaciando de contenido cualquier acto que lo pudiera tener, las
instituciones tratan de asimilar la lucha del movimiento que reivindica
libertades sexuales fuera de patologizaciones y encorsetamientos,
convirtiéndolo en un baño de purpurina, carrozas, música machacona y
logos de trasnacionales que se pasan por el arco del triunfo los
derechos laborales y la decencia. Las instituciones, empresas y algún
que otro colectivo se empeñan en celebrar cada año un Orgullo blanco,
clasista, adinerado y que juegue dentro de las leyes establecidas para
no molestar demasiado, dejando a un lado y sin voz a los sectores más
marginales y racializados. ¿El 28J, dónde está el orgullo de CNT? Nuestra
central anarcosindicalista se lleva especializando en acción directa y
apoyo mutuo más de cien años. Sabemos que nuestra ocupación es la
defensa de los derechos laborales de las personas, para que alguien
tenga las agallas suficientes de dar un paso al frente y reivindicar lo
que es suyo y a no ser que trabaje en una tienda de muebles ¿se espera
realmente que lo haga desde un armario?
Es importante recalcar que actualmente siete de cada diez personas
LGTBQI+ ocultan su orientación sexual en el trabajo y es obligación de
nuestro sindicato estar a la altura de las circunstancias defendiendo y
reivindicando el 28J igual que se hace con el 1M.
Los 28J deben ser un día clave en el calendario de nuestra lucha,
porque representan el antes y el después de un motín de personas, una
vez más con pedradas contra la policía de por medio, que dio sus frutos a
paso lento pero firme: la homosexualidad dejó de ser una enfermedad en
el año 1990 y la transexualidad se despatologizó en 2018.
Mostremos cuál es nuestra apuesta:
celebrar la amplitud y variedad de identidades explícitamente.
Deshagámonos ya de “mariconadas” y de mandar a la gente a “tomar por
culo” cuando nos parece un “coñazo”.
Hay mucho por hacer. La afiliación bollera, bisexual, pansexual y gay
que hemos vivido lesbo/bi/transfobia, sabemos que la reparación está
aún bien lejos. Y las personas trans, que debían someterse a
diagnósticos psiquiátricos HASTA HACE DOS AÑOS por ser quienes eran, es
posible que tengan aún más que decir sobre el tema.
Por lo tanto, personas de género fluido, disidentes de género, trans,
cis, mujeres, hombres, bisexuales, pansexuales, lesbianas, gays,
asexuales y heteros de la CNT: desde el minuto uno en que alguien entre
en nuestros locales, hagámosles sentir de qué lado estamos. Mostremos
cuál es nuestra apuesta: celebrar la amplitud y variedad de identidades
explícitamente. Deshagámonos ya de “mariconadas” y de mandar a la gente a
“tomar por culo” cuando nos parece un “coñazo”. (…) Pero sobre todo,
actuemos SIEMPRE que vemos agresiones lesbófobas, homófobas o
tránsfobas, porque como dijo no sé quién, la neutralidad y el hacernos
los suecos por vagancia e irresponsabilidad, nos coloca siempre en el
lado de los opresores. ¿Tú con quién estás?
Este 28J quisiéramos oír alto y claro eso del ORGULLO de CNT.
Vicenç Oliver -Bilbao // Ilustra: Mamen Moreu // extraído del cnt nº 424
Desde CNT pensamos que las necesidades básicas de cualquier persona
siempre deben estar cubiertas. Toda sociedad que proteja y respete la
vida, no debe permitir que los seres humanos no tengamos un mínimo que
nos permita cubrir las necesidades más primarias, de alimentación,
vivienda, educación y sanidad.
Hoy día, la sociedad entiende que la educación y la sanidad debe ser
universal, aunque algunas fuerzas políticas estén intentando eliminar
estos derechos. Si queremos avanzar como humanidad, se han de preservar y
defender los derechos humanos más básicos.
Con esta guía rápida, CNT intentará ayudar y enseñar a las personas
que tengan derecho a realizar el trámite para solicitar la RENTA MÍNIMA
VITAL, así como para averiguar si tiene derecho a esta RENTA.
Este Primero de Mayo tendrá unas peculiaridades diferentes debido a
la crisis sanitaria, el confinamiento y la cuarentena que estamos
viviendo, por lo que será una jornada de reivindicación atípica.
Desde
el sindicato CNT, pese a las dificultades del momento y dada la
vulneración derechos que estamos viviendo, no cesamos en estar presentes
en nuestra lucha por la justicia social.
Por ello, y sin perder un ápice del carácter reivindicativo de esta fecha, llevaremos a cabo la realización de una manifestación virtual in streaming a las 12:00.
1 de Mayo: Ahora más que nunca, orgullo de clase trabajadora
Este
1º de Mayo será, sin duda, una jornada de reivindicación atípica para
la clase trabajadora. En el contexto de una crisis global a causa de la
pandemia del COVID-19, los trabajadores y trabajadoras nos enfrentamos
este año a una situación límite. No es que antes fuera bien, pero ahora
se pone a prueba nuestra capacidad, no solo de resistir a la adversidad,
sino de combatirla, demostrando además cuán fundamental es la actividad
sindical que desarrollamos en esta sociedad.
Esta nueva crisis no
ha hecho sino evidenciar quién es la primera en verse perjudicada
directamente cuando las cosas se tuercen: la clase trabajadora. En
especial, las trabajadoras y trabajadores en situación de precariedad,
temporalidad y de extrema vulnerabilidad. Lo aparentemente
contradictorio es que son estas mismas personas precisamente quienes
están sacando la situación adelante, mediante su imprescindible
actividad. En estos momentos, es muy necesario reconocer y valorar la
labor de las y los profesionales de la Sanidad, lidiando con el virus
desde la primera línea, pero también hay que hacer lo propio con el
trabajo de sectores habitualmente invisibilizados, como el transporte,
la agroalimentación, la limpieza, etc. Sectores estos que se han
demostrado esenciales, y sin los cuales ni tan siquiera la propia
actividad sanitaria sería capaz de desarrollar su labor.
Este
nuevo escenario vuelve a confirmar la existencia de una estructura de
clases sociales, que es la que sostiene al propio sistema económico, y
constata –más aún si cabe- que sin nosotras y nosotros, sin la clase
trabajadora, esta sociedad no sería capaz de avanzar. Como siempre se ha
reivindicado desde la CNT, la necesidad del fortalecimiento y la
defensa de los servicios públicos es una de las conclusiones que debemos
extraer, con la mirada puesta en el futuro, ya que se han probado
vitales para paliar los efectos de esta pandemia y para proteger a las
personas más afectadas, que, como siempre, son las más humildes dentro
de la clase trabajadora. Es aquí donde pueden apreciarse las
consecuencias genocidas que han ocasionado las tesis neoliberales y la
globalización, evidenciando una vez más ante el conjunto de la sociedad
que el capitalismo es en realidad un sistema que prima los beneficios
económicos antes que las vidas humanas y el propio planeta.
Junto a
la desprotección absoluta en la que se ha encontrado la clase
trabajadora, también ha podido comprobarse el papel de los sindicatos
–mal llamados– mayoritarios. Sus cúpulas dirigentes han aceptado el
conjunto de las medidas laborales y económicas aprobadas por el Gobierno
sin la más mínima crítica, incluso consensuando las propuestas con la
misma patronal. Una vez más, la clase trabajadora se ha visto
traicionada por su incapacidad, mientras observa atónita cómo aceptan
que cientos de miles de trabajadoras/es vuelvan a sus puestos de trabajo
considerados no esenciales para sucumbir a los intereses de la patronal
de las grandes industrias y de la construcción.
Las escasas
medidas sociales y laborales adoptadas por este gobierno pretendidamente
socialdemócrata se han implementado tarde y han resultado ser
totalmente insuficientes. Se ha permitido que las empresas se deshagan
de miles y miles de personas trabajadoras con contratos temporales
durante las primeras semanas; aún no se ha implementado una Renta Básica
con garantías suficientes; la desprotección absoluta de las personas
migrantes; la situación de quienes trabajan como falsas/os autónomas/os;
etc. Se desconoce el alcance que podría tener esta pandemia a escala
mundial; no obstante, CNT siempre estará enfrente de quienes pretendan
utilizar dicho pretexto para limitar los derechos fundamentales o
implantar medidas injustificadas que supongan un recorte de las
libertades más básicas que la clase trabajadora ha conseguido a base de
lucha social durante décadas.
Este año la lucha debe seguir en las
calles y en los centros de trabajo, con más argumentos si cabe, puesto
que se espera una cruenta ofensiva de las élites económicas y de la
patronal en el ámbito internacional, que va a intentar acometer por
todos los medios una sangría de despidos y recortes de los derechos
básicos que tanto han costado conquistar. Se trata de una crisis global
con una clase trabajadora que, independientemente de su procedencia,
siempre es la que sufre en primera instancia las consecuencias, pese a
que también es el cimiento sobre el que funciona todo gracias a su
fuerza de trabajo y su capacidad autoorganizativa. Hemos presenciado
cómo las trabajadoras y trabajadores están siendo los elementos
fundamentales que están posibilitando seguir adelante, dando todo lo
posible, arriesgando hasta su propia vida para proporcionar todo lo
necesario: sanidad, cuidados, higiene, alimentos, productos básicos,
medicamentos, enseñanza e información. Hemos visto cómo la solidaridad y
el apoyo mutuo han dejado de ser simples palabras para convertirse en
hechos que facilitan la vida en muchos barrios y pueblos de todo el
territorio, tejiendo redes desde la base para ayudar y conocer a
nuestras vecinas y vecinos. Redes solidarias que, en algunos casos,
consiguen incluso sobrepasar la capacidad del propio Estado, vista su
incapacidad de abordar la situación. Se ha demostrado, una vez más, que
solo el pueblo es capaz de salvar al pueblo.
Desde CNT, sentimos
verdadero orgullo de ser un sindicato de clase, de seguir asesorando y
ayudando a miles de personas antes y durante la emergencia del COVID-19,
evitando los abusos empresariales y consiguiendo victorias que blindan
los derechos de la clase trabajadora; orgullo de continuar trabajando
para conseguir un mundo más justo e igualitario.
Estamos ante un
1º de Mayo singular pero, aunque no podamos encontrarnos en las calles,
ahora más que nunca seguiremos con nuestras reivindicaciones. Porque,
ahora más que nunca, es necesario retomar el sentimiento de pertenencia a
la clase trabajadora, de satisfacción por los logros y capacidades
propias para ser plenamente conscientes de que la clase trabajadora,
unida y organizada, lo puede todo.
Ahora más que nunca, orgullo de clase trabajadora. Ahora más que nunca #CuentaConCNT.
Varias
han sido las interpretaciones de los hechos sucedidos en la Corona de
Castilla en los años que abarcan desde 1504 (año que fallece Isabel de
Trastámara) hasta la derrota del ejercito del pueblo en los campos de
Villalar aquel lluvioso 23 de Abril del año 1521.
Análisis
estos, que intentan que estos hechos sirvan para levantar un fuerte
movimiento identitario con el que apuntalar el regionalismo autonómico o
un nacionalismo de corte castellanista. Anteriormente, fueron las ideas
liberales que derivaron en las dos repúblicas, las que ensalzaron a los
Comuneros. Entendemos que estos planteamientos simplemente hacen
empequeñecer y obviarlo más destacable de la guerra de las
Comunidades, que es el enfrentamiento directo de intereses entre las
distintas capas sociales que existían en la Corona de Castilla.
Las
guerras de sucesión en los condados o en los reinos que se fueron
formando tras los territorios ganados a los dominios andalusís, no son
hechos aislados sino una constante. Las fronteras como tal, son el
reflejo de intereses personales y ambiciones diversas de quienes en las
distintas épocas históricas han copado los puestos de poder. En
esa guerra civil no se estaba dirimiendo un problema de fronteras, sino
la organización social y económica no solo de la Corona de Castilla sino
de todos los territorios hispánicos.
Desde la CNT de Valladolid
entendemos perfectamente que desde aquellos sucesos han pasado nada
menos que cinco siglos. Aun así, queremos destacar lo que a nuestro
entender son los puntos más relevantes y la aportación fundamental de
aquellas gentes, que priorizaron los intereses del común a los de un
monarca cuyo proyecto imperial se basaba en reforzar las elites
aristocráticas y comerciales que ahogaban a las tierras y a las gentes del interior peninsular del siglo XVI.
La defensa de las instituciones propias:
como los Concejos de las ciudades o las Comunidades de Villa y Tierra,
como órganos (con matices) de expresión de la voluntad popular.
Diputados revocables en las cortes de las instituciones revolucionarias: llevando los procuradores mandato imperativo decidido en las reuniones previas, pudiéndose disponer de esos cargos en cualquier momento que vulneraran ese mandato.
Señalar desde el principio que el rey se debe al reino y no al revés:
esto que parece baladí, engloba aspiraciones políticas trasformadoras
para la época, atacando el absolutismo, haciendo una partición de
poderes (legislativo y judicial totalmente independientes de la Corona)
que no se volvió a exigir hasta II siglos más tarde en la Francia
revolucionaria.
Las quejas por la ocupación de cargos de personas ajenas a la corona:
que si a la actualidad lo llevamos, es un claro golpe de estado que
apuntala el proyecto imperial del rey Carlos I en detrimento de la
soberanía de las instituciones propias.
Negar al rey que la Corona de Castilla fuera el trampolín económico para sus aspiraciones imperiales:
prohibiendo el saqueo económico y la retirada de moneda o metales
preciosos fuera de la Corona para los intereses del monarca. En este
punto la ciudad de Toledo no solo declinó los servicios fiscales que la
solicitaban, sino que llegó a plantear la creación de ciudades libres a
imagen de las que existían en Italia.
Que se terminara el monopolio de las materias primas del sector textil y del comercio por los grandes señores:
Estos, priorizaban la exportación empobreciendo a las ciudades y a sus
gentes, impidiendo el desarrollo de la industria manufacturera. Fueron
los gremios de las ciudades (antecesores de las organizaciones sociales
actuales) los que más apoyaron la causa Comunera pidiendo un cambio de
orden económico (que se recoge en las leyes de la Junta). De hecho,
entre los procuradores de la Junta Popular la mayoría de las ciudades
enviaron a personas de los distintos oficios.
La autoorganizacion que dio pasó al proceso revolucionario:
que hizo posible un gobierno paralelo al poder real, que aun con sus
lógicos titubeos (ya que se dieron situaciones totalmente nuevas), tomó
todo tipo de decisiones dotando de milicias al bando Comunero y con ello
un ejército que defendiera sus aspiraciones.
El esbozo de constitución aprobado por las ciudades en la Junta de Ávila:
que limitaba el poder del rey al interés general. En Tordesillas
complementan y amplían este esbozo de constitución, oponiendo nuevas
formas de participación democrática (en administración, gobierno y
economía) al viejo régimen feudal que hasta entonces había gobernado
estos reinos.
La solidaridad entre las ciudades rebeldes:
que hizo que el ejército imperial retirara el cerco a la ciudad de
Segovia ante la llegada de las milicias de las Comunidades de Toledo y
de Madrid. Dirigiéndose este a Medina del Campo, donde se negaron a
entregar las piezas de artillería para destruir Segovia que conllevo a
la quema de la propia ciudad por el ejército imperial. La quema de
Medina sirvió para que muchas ciudades tomaran partido por los
Comuneros.
El apoyo del gobierno rebelde al movimiento antiseñorial:
este movimiento paralelo a la crisis política, se dio en algunos
pueblos y ciudades de ambas mesetas. Fue el detonante que posicionó en
contra de los Comuneros a los grandes comerciantes y a la aristocracia,
pues vieron en él, una grave amenaza inmediata de subvertir el régimen.
Seguramente
haya muchas personas que discrepen en esta serie de puntos y que
señalen que dentro del bando Comunero había también parte de la nobleza e
intereses personales. Les diremos que es verdad y que como en toda
confrontación de ese nivel existen diferentes causas que se contraponen
(lo mismo sucedió en 1936, en la transición o en estos momentos donde se
quieren renovar los pactos de la Moncloa excluyendo otra vez a la mayor
parte de las organizaciones sociales de base). De lo que no hay ninguna duda, es que todas las aspiraciones populares, se englobaron en el bando Comunero.
Es necesario recordar que la mayoría de los cabecillas llevaron sus
reivindicaciones hasta el final y muchos de ellos lo pagaron con su
vida.
Está
claro, que no estamos hablando de los 500 años de una revolución de
carácter proletario. Aun así, sí que se puede decir abiertamente que la
gente que vivió aquella época tenía una clara conciencia de la justicia y
por ende de la libertad. Si algo hemos de aprender del hilo de la
historia, es que esta nos va brindando distintas oportunidades para
cambiar el destino escrito. Una de ellas fue la guerra de las
Comunidades y otra que nos atañe más, fue la Revolución Social
que se llevó a cabo simultáneamente a la lucha antifascista entre los
años 1936 y 1939. Entonces, este sindicato, colectivizó fábricas y
campos, demostrando que no hay más patria que el progreso colectivo que
produce vida y fraternidad compartida, que recoge y actualiza el legado
de esas épocas anteriores como la que nos ocupa, que respeta
profundamente el medio ambiente, que muestra sin ningún titubeo que otra
organización de la sociedad es posible y que la lucha para conseguirla
es el único camino. 500 años de lucha comunera- 100 años de CNT en Valladolid
En estos semanas del mes
de enero pero remontándonos 10 años en el tiempo y yéndonos al año
2010, comenzó su andadura de nuevo la CNT en la provincia de Ávila,
tras un periodo de ausencia bastante prolongado y alguna intentona
infructuosa de reorganización durante los años 80.
CNT
ha recordado que en estas fechas se intensifica la explotación laboral,
aumentando las conductas fraudulentas por parte de las empresas. «Por
estas razones hemos respondido a las preguntas más habituales de los y
las trabajadoras» -ha señalado la organización sindical. En
la campaña navideña aumenta la contratación temporal en el comercio, la
hostelería, la logística y otros sectores. Está previsto que en los
meses de diciembre y enero se firmen cientos de miles de contratos.
“Pero la campaña navideña es también un momento de aumento en los abusos
laborales y de la explotación de los trabajadores y trabajadoras”, ha
resaltado CNT, que, a pesar de los beneficios que obtienen con las
ventas realizadas durante esta época, “las que trabajamos solo obtenemos
contratos temporales, precarios y mal remunerados”.
Por eso,
según la organizacion anarcosindicalista, “es importante que conozcas
tus derechos, y que te organices en el Sindicato con el fin de defender
tus derechos”. #NavidadConDerechos #CuentaConCNT
¿Qué contrato debo tener?
La
empresas recurren de forma masiva a los contratos temporales para estas
campañas, y en concreto al contrato eventual por circunstancias de la
producción, que junto al contrato por obra y servicio es el más
utilizado en estos casos. El contrato eventual por circunstancias de la producción. Su
finalidad puede ser la normal de la empresa, siempre que esta se
encuentre ante una acumulación de tareas o exceso de pedidos. Es
necesario que en el contrato se especifique el motivo concreto por el
que te contratan bajo esa modalidad y el tiempo de duración.
La
acumulación de tareas o exceso de pedidos debe ser imprevista, por lo
que la campaña navideña, que se repite anualmente, debería en muchos
casos ser cubierta con un contrato fijo discontinuo, siendo, en estos
casos, la utilización de contratos eventuales un fraude de ley.
Infórmate al respecto.
La duración de estos contratos está
limitada a seis meses en un período de un año desde el momento en que se
produce la causa que lo justifica, salvo que por convenio se permita la
extensión a 12 meses en 18 meses.
En estos contratos se permite
una sola renovación, siempre que no se exceda el tiempo máximo legal
para este tipo de contratación.
Es necesario firmar un contrato
por escrito, salvo que la duración sea inferior a las 4 semanas. Es
recomendable evitar los contratos verbales para evitar fraudes. Así que
exige que se pongan por escrito las condiciones de trabajo.
En el
caso de que llegue la fecha del fin del contrato y la empresa no
comunique nada y el trabajador continúe en su puesto trabajando, se
entiende que el contrato se ha prorrogado de forma tácita hasta el plazo
máximo que permite la ley y a partir de este, estaríamos ante un
contrato indefinido por fraude de ley. El contrato por obra o servicio. Es
necesario que en el contrato se identifique con precisión la obra o
servicio para la que se contrata y que esta tenga autonomía y
sustantividad dentro de la empresa. Debe ser por tanto formalizado por
escrito.
No realizarlo por escrito, o no indicar la obra o
servicio de forma correcta, implica que el contrato sea considerado
indefinido. De la misma forma si el trabajo se prolonga más allá de la
obra o servicio indicado o se realizarán otras funciones podría ser
considerado de igual forma indefinido.
Si la obra o el servicio es
temporal y es para un servicio concreto y sustantivo, pero que se
repite intermitentemente o de forma cíclica, la empresa tendrá que
recurrir a contratos fijos discontinuos.
No pueden tener, en el
caso de aquellos inferiores a seis meses, y salvo que el convenio
colectivo diga lo contrario, un período de prueba superior a un mes.
Los horarios. Abusos en la jornada laboral, horas extras o complementarias
En
estos contratos de temporada se suele abusar de las horas extras, y no
cumplir el descanso entre jornadas (12 horas) y el descanso semanal
mínimo (día y medio). Tienes derecho a ellos, igual que cualquier otro
trabajador o trabajadora con contrato indefinido. El Estatuto de los
trabajadores y el convenio de aplicación establecen con más detalles los
derechos que tienes en este sentido, debes conocerlos.
Recuerda
que las horas extras son voluntarias y se prohíbe, salvo algunas
excepciones, su realización en horario nocturno. También están
prohibidas en los contratos a tiempo parcial.
Se deben abonar o
compensar por descanso en los cuatro meses posteriores a su realización,
y según lo que establezca al convenio. Es habitual que su precio sea
mayor que la hora normal. Hay límites en el número de horas extras que
puedes realizar.
Recuerda que la empresa debe mantener un registro
de tus horarios, tanto tu jornada habitual, como las horas extras o
complementarias, y proporcionártelos para su control. Contratos a tiempo parcial y horas complementarias.
Las
últimas reformas laborales facilitan y estimulan la contratación a
tiempo parcial, que se ha convertido en una fuente de fraude y abusos
laborales por parte de las empresas, al hacer contratos de pocas horas
que se ven aumentados con horas complementarias, cuando no con horas
extras no remuneradas o pagadas en negro o por debajo de su precio. Trabajo en festivos.
Las
características de la temporada navideña, con varios festivos del
calendario laboral en ella, y las propias funciones de refuerzo de estas
contrataciones, hacen probable que tengas que trabajar en festivos.
Recuerda que el trabajo en festivo, dependiendo del convenio, suelen
cobrarse con recargo en el precio de la hora de trabajo, o en el
descanso compensatorio.
¿Me pueden pagar menos que a otros trabajadores indefinidos o de plantilla?
No,
debes cobrar según lo establecido por el convenio para la categoría del
trabajo realizado, de la misma forma que el resto de personal de la
empresa, independientemente de la forma contractual. Tienes derecho
igualmente a la parte proporcional de pagas extras y a las vacaciones
que te correspondan, que debes o bien disfrutarlas o bien cobrarlas.
¿Deben indemnizarme a la finalización del contrato?
Sí, una vez finaliza el contrato deben indemnizarte. La indemnización será de 12 días en caso de finalización de tu contrato.
En
el caso de un despido, antes de la finalización, o en el caso de que tu
contrato temporal estuviera en fraude de ley y se considerara en
consecuencia indefinida la indemnización será de 33 días por año
trabajado.
Contratos en fraude de ley y sus consecuencias.
En
aquellos casos en los que se pueda considerar que el contrato está en
fraude de ley, bien porque el contrato utilizado no se ajusta a las
funciones realizadas, o a su duración, o no se detalla los motivos de la
contratación, o la obra para las que has sido contratado, realizas
funciones que van más allá de la misma y otras causas el contrato puede
considerarse en fraude de ley y por tanto indefinido, con la
correspondiente indemnización en caso de despido.
La nulidad del despido, el derecho a reclamar tus derechos y la importancia de organizarse sindicalmente.
En
contratos temporales como los que se suelen hacer en esta campaña
navideña, en la que los trabajadores y trabajadoras tenemos tan poca
antigüedad, las indemnizaciones, aún las correspondientes al contrato
indefinido (33 días por año) son ridículas, lo que hace que el
empresario pueda incumplir la ley y despedirte con un coste ridículo.
De ahí la importancia de asesorarse sindicalmente a la hora de reclamar tus derechos.
La
legislación laboral establece la nulidad del despido, es decir la
obligación del empresario de readmitirte y reponerte en tu situación
anterior, sin que pueda optar por indemnizarte, en aquellos casos en los
que exista una vulneración de derechos fundamentales y libertades
públicas del trabajador, o ante un caso de discriminación, además de en
otros casos (despido de trabajadoras embarazadas o víctimas de violencia
de género, de trabajadores o trabajadoras en reducción de jornada por
cuidado de hijos, etc)
La reclamación de tus derechos laborales,
mediante papeleta de conciliación, denuncia a la inspección de trabajo, o
actividad sindical es uno de esos casos. Así, si tuvieras un contrato
temporal en fraude de ley, y lo denunciaras, podrías conseguir que se
reconociera como indefinido y en caso de despedirte, que la empresa se
viera forzada a readmitirte, si se entendiera que el despido es una
represalia por haber denunciado el carácter fraudulento de tu contrato.
El sindicato, tu defensa. Es
en el sindicato dónde puedes asesorarte sobre tus derechos y la
estrategia a seguir, y dónde puedes organizarte junto a tus compañeros y
compañeras para defender tus derechos. Haz uso de ella.