
Porque, a pesar del tiempo transcurrido, siguen manteniéndose vigentes las premisas del anarcosindicalismo y su análisis de la sociedad y el trabajo y aunque no falten voces interesadas para decir que no existimos, seguimos trabajando día a día para llevar nuestros principios a la práctica. La acción sindical que llevamos a cabo demuestra, a pesar de las trabas que se nos imponen, que es posible un sindicalismo más allá de la trampa de las elecciones sindicales, sin liberados, sin subvenciones, basado en el apoyo mutuo y la solidaridad y no en la inerte “representatividad”.
En diciembre de 1872 se celebró en Córdoba el Congreso Anarquista Internacional en el edificio que ahora es el Teatro Góngora. Ciento treinta y ocho años después, celebramos, también en Córdoba, el X Congreso de la CNT, los días 4 a 8 de diciembre de 2010